UNA FRECUENCIA PARA VIBRAR EN LA FRECUENCIA DE TU ESENCIA

 

Quiero contarte una historia personal.

En 2020, en plena pandemia y como trabajadora del sistema educativo y mamá de un niño de 12 realicé labor virtual desde casa, atravesando todos los ya conocidos desafíos.

Pero hubo algo que pasó y por lo cual me siento agradecida. Eso es haber contado con un tiempo para mí, de autoescucha, silencio interno y labor personal diaria que no había tenido antes la posibilidad.

Sumado a esto, muchos cursos y talleres a los que antes no podía acceder porque eran de modalidad presencial empezaron a dictarse de manera virtual por lo que era mi oportunidad para llegar a esos espacios que, por movilidad o tiempos acotados no podía lanzarme a disfrutar.

Así comencé con Silvia María Martelli un proceso de autoconocimiento e indagación interior que me permitió desbloquear espacios internos a los que no podía llegar, y pude comprender mis carencias de amor propio, mis expectativas en el afuera y en otros. En fin, todas las veces que nos lazamos al mundo rotos, heridos, anhelando paz interior pero exigiéndosela a los demás e incapaces de darnos primero a nosotros lo que les rogamos a los otros.

Con Silvia aprendí alquimia interior, que es la posibilidad de recapitular nuestra historia y actualizar nuestra energía al momento presente, sintiéndonos seres cada vez más completos.

Luego de dos años de asistir a clase dos veces por semana de manera virtual, comencé a sentir en mi interior un nivel de energía y creatividad que hasta entonces desconocía por completo. De esa fuerza surgió esta colección de “intenciones para vibrar en la frecuencia de nuestra esencia”. Que es una recopilación y creación de intenciones para integrar en el diario vivir y poder habitar el presente.

Soy una buscadora innata. Asi que cuando Silvia habló del aporte de Kishori Aird y su libro “El adn sin misterio” activé mi instinto rastreador y me introduje en la lectura de su propuesta, que fue uno de los aprendizajes más valiosos que me transmitió Silvia.
Kishori Aird, propone la coexistencia de las fuerzas positivas y negativas en el punto cero. Dice que “la eficacia de un imán procede del hecho de que posea dos polos: uno positivo y otro negativo. Lo mismo sucede con las intenciones u órdenes: para que funcionen, necesitamos tomar en consideración ambos lados de la ecuación, incluidos ambos polos de nuestra dualidad.” Por ejemplo, “Soy abundante en el amor” (la afirmación es de mi autoría, ella propone otra) puede transformarse en una poderosa intención cuando añadimos el otro polo. Por ejemplo: “aun cuando no sepa cómo”. “aun cuando me sienta en un estado de carencia”. Incluir ambos polos magnetizará la intención consciente, haciéndola más efectiva y eficaz.

Y sigue, “integrar la dualidad en la formulación de mi intención me permite tambien anclarla en mi vida cotidiana. Si soy capaz de aguantar una situación incómoda sin desear hacerla desaparecer, y si estoy dispuesta a domarla y explorarla, entonces estaré provista de las herramientas necesarias para utilizar la emoción de la vulnerabilidad como polo negativo en el momento de formular mi intención. Y lo haré sin juicios. Estoy rompiendo con un mundo polarizado de pensar y entrando en un proceso que ya no es lineal, sino “circular” o global, y eso va de la mano con la dimensión cuántica”.

Tal vez esto te parezca absurdo. Para mí se transformó en una elección de vida en donde mis emociones dejan de ser un caballo desbocado para estar al mando de una mente serena. ¿Se descontrola todo en algún momento? Claro que sí, pero digamos que hice un gran Ahá! y descubrí diversos modos rápidos, sencillos y efectivos de desactivar el pensamiento rumiante y el dialogo interior negativo basado en la culpa, el autorrepoche, el victimismo y la baja autoestima.

Pero hagamos un stop! Que esto no es una receta mágica. Te puedo contar mis recorridos y recovecos y a la vez te invito a que descubras y crees los tuyos.
Algunos de mis hackeadores son: tocar el gong, tomar esencias florales, caminar (actualmente lo hago mucho menos de lo que me gustaría), dibujar garabatos y pintar con acuarelas, escribir. Ya te iré contando sobre ellos pero de la herramienta de la que quiero hablarte ahora es del intencionar en conciencia.

De toda esta labor, te decía, surgieron estas intenciones que en 2021 nacieron en formato de cartas, 64 intenciones para vibrar en la frecuencia de tu esencia. Si ese año fue de sentir profundamente la paz interior y la energía creativa que emanaba de mí, tres años después esta energía ha cobrado una potencia expansiva que no me imaginaba. Reedité este mazo de intenciones y amplié mi visión, posibilitando que puedas tener el mazo completo (ahora de 36 cartas) o que conectes con una en particular, que puede ser con la que estés vibrando en tu momento actual. 

Hoy, podes elegir llevarte de a una carta. De a dos, o todas. Para vos o para regalar. Pero que no sea una condición excluyente tener que adquirir todo el mazo completo si no es el momento de hacerlo pero sí conectar con esta energía.

En el siguiente link vas a encontrar más ejemplos y explicaciones. Es un archivo de descarga gratuita.

Con cariño, Cecita

P/D: podes dejarme un comentario o escribirme por whatsapp si tenes dudas y consultas.

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