De chica me gustaba mucho escribir, tener cuadernitos y a veces crear alguno por mi cuenta sin tener mucha idea del cómo pero sí del qué.
¿Te pasa a veces que sabes que queres hacer algo, que tenes una idea en mente pero no sabes muy bien cómo llevarla a cabo?
A mí me suele pasar seguido y cuando estoy en ese potencial momento creativo no me quedo con las ganas, agarro mi cuaderno y escribo, sin mucho preámbulo, sin mucho estilo. Un borrador que me permita sentar las bases de mi nuevo proyecto.
Hace algunos años atrás, allá por el 2016/17, comencé a registrar mis ciclos menstruales y a trazar un mapa de autoconocimiento que me ha dado muchas llaves para abrir mecanismos inconscientes, desbloquear creencias limitantes, cultivar nuevos hábitos saludables, aprender a vincularme más responsablemente y no pedir menos tampoco.
Pues, ¿Dónde crees que iba registrado todo eso? ¡En mis cuadernos! ¡Por supuesto! Y en ruedas lunares que mes a mes imprimía para llevar cuenta de todo esto que te cuento.
Más acá en el tiempo, me junté con una grosa de la encuadernación Aurora y le plantee la idea de crear juntas una bitácora cíclica menstrual. Que te voy a decir, se copó de una manera muy maravillosa. Yo con la idea, ella con la técnica encuadernil y con un saber en construcción de edición salieron las primeras bitácoras en 2022.
Pues la cosa fue creciendo, porque yo misma fui probando nuevas técnicas de encuadernación y de impresión en este mood de espíritu curioso y creativo y en este 2023 salieron las bitácoras cíclicas actuales, con Aurora y se sumaron al equipo Joaco en la edición y Miri en los stickers.
Una propuesta para vivir la vida de manera cíclica más allá del ciclo menstrual, una brújula para medir el tiempo de forma circular teniendo como eje el presente.
Esta ampliación en la mirada, este cambio de perspectiva surge de una necesidad e inquietud personal:
empezar a pensar el tiempo como un proceso de creación constante
y no como una linealidad basada en pasado – presente – futuro
donde aparece la frustración si esta línea se rompe.
empezar a pensar el tiempo como un proceso de creación constante
y no como una linealidad basada en pasado – presente – futuro
donde aparece la frustración si esta línea se rompe.
Pero no quiero entrar mucho en este tema porque tengo preparado un próximo post para hablarte más en detalle de esta idea que ya hace tiempo comencé a vivir como una realidad.
Te decía, que estas bitácoras no son reservadas a personas con capacidad de menstruar sino que proponen un modo de que nos encontremos con la vida y con nuestros procesos de manera cambiante, atenta, resiliente y creativa.
Por eso, en sus primeras páginas, te dejo este mensaje:
“Una bitácora es una brújula,
un espacio de conquista y tambien una nave del tiempo.
Vehículo para viajantes del cosmos.
Conocerte, es conocer tu existencia más allá de las formas.
Es afirmarte en tu naturaleza de permanente cambio y expansión.”
Prometo prontito compartir más info acerca del uso de la bitácora, las múltiples maneras en la que podés llevar tu registro y alguna que otra anécdota.
Con cariño, Ce
Si queres adquirir tu bitácora cíclica podes hacer click aquí para enviarme un mensaje.
P/D: agradezco tu comentario, si queres podemos seguir charlando por whatsapp

Comentarios
Publicar un comentario