
En esta entrada me gustaría contarte sobre cómo llegue a formarme como terapeuta floral, porque… nunca chiste, siempre anécdota.
En 2018 estaba dejando la clínica psicopedagógica. Había ingresado hacía poco al equipo de orientación de un colegio de mi ciudad y además brindaba talleres de tejido en crochet 2 o 3 veces por semana.
Si bien hacía poco me que había recibido de Psicopedagoga, siempre me gustó mucho más el ámbito educativo que el de atención clínica pero no me quedé con las dudas de verme en ese rol y si bien me sentía muy a gusto, había algo en mí que me decía no era lo mío. O que al menos no era la forma con que la me sentía tan a gusto. Esto lo descubrí bastante tiempo después.
A la vez estaba naciendo Vibra Espiral. En ese momento arranqué brindando Reiki, técnica en la que me había formado hacía varios años antes.
En ese año, Bruno, mi hijo que tenía 8 años, estaba atravesando un momento de estrés y ansiedad y tenía algunos tics que me preocupaban. Y alguien cercano me recomendó probar con las Flores de Bach, cosa que no había escuchado nunca antes.
Me puse a investigar en la web, no conocía a nadie en mi ciudad que trabajara con esto en ese entonces y leyendo en la red me enteré que eran de venta libre y natural, que uno podía buscar flores para los síntomas que estaba atravesando y así de corajuda me fui hasta una farmacia homeopática y compre un gotero. Recuerdo que había pedido Impatiens y Cherry Plum, entre otras. Conjuntamente acompañé a mi hijo a un espacio de terapia, pero te voy a ser sincera, no le comente a la psicóloga que mi hijo estaba tomando flores. No fuera cosa que me tratara de loca.
En fin, los cambios que vi en Bruno fueron impresionantes. No sólo que los tics habían bajado considerablemente sino que además se lo notaba más tranquilo, con mayor apertura al diálogo, con más ganas de jugar y crear, más relajado.
Esto llamó tanto mi atención que seguí investigando sobre los beneficios de las esencias florales y me anoté a la formación brindada por el Instituto Argentino de Flores de Bach. Un curso corto pero que brindaba las bases necesarias para lanzarse como terapeuta.
Te puedo asegurar que mientras más leía y estudiaba, más me asombraba del poder de las flores, de sus enormes beneficios y de la simpleza y a la vez complejidad con que trabajan en nuestro campo vibratorio (esto te lo cuento en otro post). Más adelante entendí que no es lo mismo tomar flores que hacer terapia floral y me encantaría hablarte de esto en otra ocasión.
Así que en 2019 arranqué en Vibra Espiral teniendo mis primeras consultas como terapeuta floral, tomando mucho Mimulus para afrontar el miedo que me daba iniciar algo nuevo y novedoso y Larch para tener confianza y seguridad en mí misma.
Desde ahí, no pare de acompañar a cientos de personas y a la vez de seguir formándome, integrando otras herramientas terapéuticas y otros sistemas florales contemporáneos que me permitieron ampliar mi mirada profesional.
Y aquí voy a ser la excepción a la regla pues no encajo con el dicho “en casa de herrero cuchillo de palo”.
Yo tomo flores casi todos los días de mi vida desde que las conocí y te puedo asegurar que soy mi propia testigo en los cambios completamente observables que fui teniendo en mi estado de ánimo, en la armonía de mis emociones y en la posibilidad de avanzar en mis proyectos en la medida que iba logrando más equilibrio interior. Y, además, confirmadísimo por familiares y amigos.
Ahora que sabes mi anécdota, me gustaría preguntarte si conoces o probaste las esencias florales. Y recordarte que el momento apropiado para empezar a conocerte más y mejor siempre es AHORA.
En la próxima entrada te voy a compartir info esencial para que puedas hacer un breve test sobre las flores y me escribas si sentís que es el momento de arrancar con tu proceso.
Con afecto, Ceci
P/D: Te comparto algunos comentarios de personas que han realizado procesos terapéuticos florales conmigo. Podés dejarme un comentario o enviarme tus dudas y consultas por whatsapp.
"Me gustan las terapias alternativas y desde que probé las Flores de Bach he tenido cambios grandiosos, trabajan a nivel emocional. Cada vez que surge un conflicto me comunico con Cecilia, quien me acompaña en el proceso. Tiene gran poder de escucha y me ayuda a resolver. Son beneficiosas." Moni - 62 años
"Hago terapia floral con Ceci desde mediados de 2020. La verdad que fue un cambio de vida para mí. Estaba con ataques de pánico y ansiedad muy fuertes, a tal punto de no poder salir de mi casa. La terapia me enseño a ver las cosas de una manera muy distinta de la que tomaban mis pensamientos. Pude cumplir un montón de objetivos, como por ejemplo, volver a salir a la calle sola y hacer cosas muy cotidianas que el miedo no me permitia hacer. Pase de completamente no poder sentir lo que mi cuerpo me pedía a volver a pensarme y decidir hacer cosas por mí misma. El espacio que ofrece Ceci es muy lindo, siempre me sentí muy cómoda y acompañada por ella. La manera en que Ceci me planteaba las cosas me hacía verlas de una manera que nunca las había visto y eso me ayudó mucho a reencontrarme conmigo misma." Flor - 21 años
"Descubrí la Terapia Floral y me descubrí a mí misma en un montón de aspectos que desconocía y otros en los que no me permitía ser. Las flores me dieron amplitud, claridad mental, sentido y libertad. Fue y es alucinante cómo la información comienza a mostrarse dentro nuestro de una manera diferente. Esto y infinitamente agradecida con Ceci porque en todo este tiempo de acompañamiento me sentí en un espacio de seguridad, contención, escucha, amorosidad y humanidad." Mica - 29 años
"Hace ya 3 años vengo trabajando con Ceci en distintas sesiones con flores de Bach. Me ha cambiando de manera muy positiva me ha acercado mucho más a mi verdadera esencia y me ha marcado un camino. Super super recomendable para quien esté dispuesto a su propio conocimiento y un gran cambio." Leo - 21 años
Comentarios
Publicar un comentario