¿Sabías que Edward Bach, el creador del primer y más conocido sistema floral organizó sus 38 flores en al menos dos formatos?
Hoy te quiero contar sobre una de esas formas que es la de
grupos emocionales, más específicamente, sobre flores para el miedo.
Dirás, el miedo es miedo y punto. Sí. Y no.
Una de las grandes posibilidades que nos brinda la terapia
floral es la de desarrollar nuestra inteligencia emocional y a partir de esta
premisa, conocer nuestro mundo interno cada vez un poquito más.
Conocernos. Tomar consciencia de nosotros mismos. Tomar
decisiones conscientes y no permeadas por la emoción desequilibrada que nos
lleva a lugares internos incómodos si este estado comienza a cristalizarse.
Así, desde la mirada de Bach, podemos encontrar diferentes
miedos por los que podemos estar atravesados en diferentes momentos de la vida.
- - Miedo paralizante, en estado de alarma (Rock Rose)
- - Miedo con causa conocida, concretos, son los obstáculos de la vida (Mimulus)
- - Miedo a la locura o a perder el control sobre uno mismo (Cherry Plum)
- - Miedo desconocido, que se presenta como incierto o como un presagio (Aspen)
- - Miedo a la pérdida y con preocupación excesiva por nuestros seres queridos (Red Chestnut)
Tomamos flores porque estamos vibrando en una frecuencia
disarmónica de nuestra esencia y nuestro mundo emocional se encuentra en
desequilibrio y con escasas o dificultosas posibilidades de transformar la
situación. En este sentido, las flores nos posibilitan no solo equilibrar la
emoción por la que estamos atravesados sino además hacer una comprensión más
profunda de esa emoción, en este caso, del miedo.
Cada vez que una de estas flores se encuentra presente en tu
fórmula floral, te va a ayudar a tomar las riendas de tu vida, dando un paso
hacia fuera de tu zona de confort/disconfort para crear una nueva realidad más cercana
a lo que anhelas. Porque cada flor nos provee de un aprendizaje para integrar:
- - Con Rock Rose, aprendemos a conservar la calma y la serenidad en momentos límites
- - Con Mimulus, comprendemos la libertad, el coraje que nos permite superar los desafíos diarios.
- - Con Cherry Plum, integramos la posibilidad de dejar fluir nuestras emociones con determinación, sin llegar al desborde o el intenso control emocional.
- - Con Aspen, integramos la virtud del coraje para encarar lo desconocido.
- - Con Red Chestnut, aprendemos a dar espacio a los demás, brindando amor auténtico.
De hecho, cuando nos encontramos temerosos, retraídos y preocupados, nuestro flujo creativo pierde poder. Casi sin darnos cuenta olvidamos recursos de resolución de conflictos con que ya contamos, nuestro cuerpo cambia de postura, nuestros pensamientos suelen ser negativos, ligados al fracaso y a detectar posibles escenarios catastróficos.
En pocas palabras, un miedo nos imposibilita sentirnos bien con nosotros mismos. Y como te decía más arriba, a mi me gusta crear a partir de la información que las flores brindan. Por eso aquí abajo te comparto algunas poéticas oraculares e intenciones para que te inviten a revisar tus miedos, observarlos sin juicio y, si te parece el momento adecuado, pedir tu próximo turno para tener una sesión floral conmigo.
Cuando resolvemos una emoción en desequilibrio es como un gran momento "Ajá!". Pareciera que se abre desde dentro un portal hacia nosotros mismos, descubriendo espacios internos que hasta entonces desconocíamos.
Es que, hacer terapia floral, es un proceso no solamente de encontrarse con la energía de las flores y conocer nuestras emociones. Es saber quiénes somos y cómo queremos navegar el barco que es nuestra vida.
Con cariño, Cecita
P/D: si gustas, podes dejarme un comentario o enviarme un mensaje de whatsapp si tenes dudas y consultas.







Gracias Ceci, que valioso!
ResponderEliminar